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Que un ex beatle saque un nuevo disco siempre produce una importante expectativa. "Driving rain" es el primer disco con nuevas canciones de Paul desde "Flaming pie"
Luego vinieron tiempos difíciles para él, porque murió su esposa Linda, en 1998. Para paliar el dolor, Paul entró en el estudio un año después para grabar "Run devil run", una colección de viejos rocanroles, aquellos que escuchaba cuando estaba comenzando con la música.
Para "Driving rain", el ex beatle volvió a las viejas técnicas de grabación. Tanto que el disco fue grabado en dos sesiones, en febrero y en junio del pasado año, en Los Angeles, con un total de cinco semanas. Al terminar la mezcla, McCartney se sometió a un cuestionario periodístico. esta es la reproducción del mismo.
Dijiste que este álbum no es lo que se esperaba de vos. ¿Por qué?
Es que fue como un viaje hacia lo desconocido. La historia comenzó en Nueva York, cuando me sugirieron nombres de productores para el álbum. Todos eran muy buenos, pero David Kahne fue el que más me gustó, por su visión de las cosas. Nos encontramos, me cayó bien y vimos que buscábamos cosas similares. Igualmente, como no lo conocía, decidimos probar trabajando dos semanas, en febrero, en el estudio Henson, de Los Angeles. Por otro lado, cuando salió "Run devil run" hablé sobre cómo grabábamos con los Beatles en los primeros tiempos. Recordé que John y yo íbamos al estudio el lunes, a la mañana, con una canción y se la mostrábamos a los muchachos. George, Ringo, George Martin y el ingeniero Geoff Emerick no conocían qué haríamos hasta ese momento. Pensé que era sorprendente que incluso George y Ringo no lo supieran hasta el lunes a la mañana. Pero era una buena manera de trabajar, y quise hacerlo nuevamente. Con "Run devil run", los músicos me pidieron tener las canciones una semana antes de ir al estudio. Y dije que no, que no habría tarea para el hogar. En este álbum seguimos la misma técnica.
Decís que no es lo que la gente esperaba de vos. ¿Qué pensás que esperan?
Algo similar a lo que escucharon antes, una extensión, un "más de lo mismo, y este disco no es así. Es un tanto diferente.
¿Cambió tu papel en el estudio?
Con "Run devil run" también recordé que, básicamente, soy un bajista. Al viejo estilo beatle. Así que, a pesar de que toqué algo de guitarra, un poco de piano y algunas baterías en el álbum, fui sobre todo el bajista de la banda. Es una buena sensación, muy satisfactoria. Y es sencillo: mi rol es cantar y tocar el bajo.
¿Pensás que te complicaste de más?
Todos solemos hacerlo. Especialmente en la música. Por ejemplo, cuando le toqué algunos de los temas a Ringo, a principios de febrero, él dijo: "No le irás a agregar nada a esto, ¿no?. Ese es siempre un riesgo en la música: te sale una buena canción, pensás en ponerle cuerdas y la arruinás. Sobreproducir una canción es una manera conocida de complicar las cosas. Traté de evitarlo. Hay un par de temas a los que les agregamos algunas cositas, pero en general las grabamos en vivo, rápido y simple. Hicimos dieciocho canciones en la primera semana, en febrero, y volvimos a Los Angeles en junio a grabar otro par de tracks y mezclar el álbum. Todo el disco nos habrá llevado unas cinco semanas. Es más o menos lo que demorábamos con los Beatles.
¿Por qué dejaron de hacerlo así?
Cuando comenzamos a grabar con los Beatles nos decían que teníamos que llegar a las 10 y media de la mañana al estudio e irnos a casa a las 17.30. Y escuchábamos historias sobre gente como Sinatra, que trabajaba de noche en el estudio. Nos fascinaba, y quisimos probar. En un momento logramos tener Abbey Road para nosotros solos y el cuidador. Era divertido y nos permitió experimentar nuevas cosas musicalmente, algo que siempre queríamos hacer. Pero también es cierto que te volvés un poco loco trabajando de noche. Volver a hacerlo como al principio significa que al terminar de grabar podés ir a una exposición, al teatro o a ver una banda, y eso te nutre para el día siguiente. No sos como un zombie durante los dos meses que estás en el estudio. Llegó un momento con los Beatles, y fue el aspecto peor del asunto que incluso nos llevó a tener discusiones, en el que nos pasábamos literalmente grabando y durmiendo. Sacamos un gran material, sí, pero también nos arruinó un poco la vida.
¿Funcionó bien volver al viejo estilo con "Driving rain?
Hay algunos temas en los que uní dos canciones o fragmentos de temas. Esto significa que en vez de tener un 4x4, cuatro golpes por compás, al unirlos se iban a un 5x4. Pensé en arreglarlo después, pero cuando se los mostré a la banda y al productor les gustaron esos compases extraños, inusuales. Esto sucede en "From a lover to a friend". Hice el demo una noche, tarde, un poco cansado y melancólico. Me gustó ese clima nocturno y traté de mantenerlo en la grabación, a pesar de que lo hicimos por la tarde. Es un híbrido extraño, pedazos de varias canciones que pegoteo como un raro collage.
Suena contradictorio que digas que querías libertad, pero que tenías diez minutos para terminar la canción.
Hay algo de pánico en ello, que no necesariamente es algo malo. Siempre hice este tipo de cosas en mi carrera. Sacamos "Birthday", con los Beatles, en la sesión de la tarde. Es excitante si tenés que hacer algo y tenés un límite de tiempo... muchos escritores hablan sobre disfrutar del deadline . Secretamente lo odian, pero así focalizan su atención. No podés aplazarlo, porque si tenés una excusa cualquiera lo vas a dejar para después. Así que me iba arriba, escuchaba el demo y lo terminaba. Si le faltaba un puente, un estribillo o un riff, lo arreglaba. Me decía a mí mismo que podía hacerlo en diez minutos, y lo hacía. Esto le dio frescura a la grabación. Si no tenés tiempo, tu cerebro, como una computadora, tiene que elegir rápidamente. Y creo que es bueno. El primer pensamiento es el mejor pensamiento. Algo así. Como un tipo de "instant karma", que suele producir lo mejor. Lo hice en algunas canciones. En "Birthday", "Two of us" y, más tarde, en "Man we was lonely". Y lo repetí en algunos temas de este álbum.
¿También funciona respecto de las letras?
Sí, no las trabajé demasiado, dejé que salieran naturalmente. Evité querer que sean muy poéticas y literarias. En esto también recordé el método que usábamos con los Beatles. Muchas veces aquellas letras parecían nada, como "Love, love me do, you know I love you. Sin embargo, obviamente, significaron algo para mucha gente. Recuerdo que muchas veces pensaba que las letras eran horribles y los otros me decían que no me complicara, que eran sencillas, pero buenas. Por ejemplo, lo divertido de "Driving rain" es que la casa que había alquilado en Los Angeles tenía un sistema de alarma, una caja en la pared que siempre marcaba que había algo abierto ("Something open") y aunque cerraras todo el maldito lugar siempre decía lo mismo. Al final lo mandé al diablo y tomé las palabras para la canción. Algo está abierto, es mi corazón, lo usé como comienzo del tema. La creatividad en este caso vino de esa basura de alarma. Hay que confiar en el instinto. Con una letra como la de "Your way" la gente sabe lo que querés decir. Y es suficiente. Es cierto también que la gente puede sacar las letras de contexto con mucha facilidad. Pero es una trampa tratar de hacer algo demasiado literario sólo por pensar que alguien puede citar un verso. Por otro lado, sólo escribí un par de canciones en las que las letras salieron primero. "All my loving", de los Beatles, fue la primera. Estábamos en un ómnibus de gira y no tenía una guitarra ni, claro, un piano. Así que escribí las palabras y terminé la canción luego. "Rinse the raindrop" fue similar, estaba navegando y aparecieron algunas palabras que no sabía si serían un poema o la letra de una canción. La terminé en el estudio, repitiendo esos dos versos, y zapando por una media hora. David recuerda que canté esas palabras unas 48 veces.
Dijiste que "fresco" es la palabra que mejor describe el álbum. Pero al escucharlo también aparece la idea de "crudo". Tu voz suena cruda por momentos...
Te cuento algo interesante sobre mi voz. Cuando estaba en la India me estafó un vendedor de alfombras. Me dijo que la que le compraba era algo único. Luego fui a otro pueblo y encontré unas veinte iguales. Lo llamé para decirle que me había robado y mientras le hablaba, empecé a perder la voz. Al día siguiente se me había ido, no podía hablar. Me puse nervioso, faltaba una semana para la grabación. Iba en mi auto cantando y no podía llegar a las voces altas. Pensé "Oh Dios, no importa, no entres en pánico". Así que fui a Los Angeles, con la voz un poco mal, y decidí hacer primero las canciones más fáciles. Pero al final me fui soltando y terminé cantando otras canciones, como "Rinse the raindrops", y salió bien. Es una buena cualidad la crudeza, lo opuesto es el entrenamiento vocal, algo que nunca hice. Yo me entrenaba en las giras de los Beatles, en la ruta. Pero nunca hice algo sistemático. Cruzo los dedos porque tuve suerte y no se ha alterado mi voz con los años. No sé por qué, y prefiero no saberlo y alegrarme cuando sale bien una toma.
¿Podés decir que has tenido una vida mágica?
Creo que sí. Tuve mucha suerte, realmente. Salí de Liverpool, fui por el mundo con los Beatles, tuve éxito y viví los iluminados años sesenta. Tengo más para creer en la magia que mucha gente. Imaginate, con cosas como que la melodía de "Yesterday" apareció en un sueño. Podés decir que no creés en esas cosas, pero luego te cuestionás de dónde vino esa música. Podés racionalizarlo, pero creo que hay más. No sé qué es: suerte, magia, calidad. Creo que hay más en la vida de lo que ven los ojos. Pensar cómo es que una música te puede hacer llorar o emocionarte, cuando no tiene palabras. No sé cómo pasa, pero sucede y es bueno. Disfruto de la magia....
Fuente: Diario El País
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